Cada vez me resulta más complicado, decidirme a crear. Desde lo más simple que puede ser una playlist, hasta escribir una entrada aquí o tomar un tema e investigar. No es que este perdiendo el gusto por crear, es más bien desidia y la verdad... miedo a escucharme. Se lo que me digo y cuando me lo digo, es solo que no quiero ponerlo en algo. Escribir es muy reflexivo porque no lo hago con la finalidad de ganarme nada, es una reflexión de mi para mi. Ya no dibujo tampoco, ya no coso, ni patrono. Pero por el contrario estos últimos meses me he permitido, casi por supervivencia alimentarme de la obra de otros. Leo un poco más, estoy muy interesado en el cine ahora mismo, en la fotografía también y no dejo de repasar a mis favoritos, los que siempre han estado ahí.
Es que justo antes de decidirme a sentarme y escribir, pienso en que quiero escribir y a donde quiero llegar. Es ahí donde me pierdo, porque hay tantas cosas de las que quiero hablar que acabo siendo un mudo. Pero hoy no, debo permitirme divagar, ser disperso, indeciso, hablar por hablar, salir sin un rumbo... necesito salir de mi, estoy tan ensimismado. Es como un sueño, donde todo lo ha creado mi subconsciente hasta lo que parece ajeno. No creo estar viviendo la realidad, no estoy en contacto con nadie, no salgo, mi única distracción es la droga.
Y es justo en el 3er grado de la experiencia que es consumir cristal, es que me vienen todas esas reflexiones y todas esas cosas que ya nadie me dice. Yo lo veo así, después del trabajo en Axo deje que todo se convirtiera en una espiral de decadencia. Volver a casa de mi madre, otro golpe a mi integridad fue Kevin, creo van 4 años que estoy soltero. Con mi cuerpo lo logre mantener por más tiempo, pero incluso ahora ya baje más de 5 kilos y siempre traigo los ojos irritados y la boca quemada.
A veces me veo en retrospectiva y no se como me permití ser lo que soy. Desde que fumo cristal tengo esa culpa de estar haciendo algo malo, de valer menos, de no quererme, de usarme como elemento de protesta. Soy el artista y la musa. Soy la enfermedad y el enfermero. Soy la esperanza y el abismo.
Si es un pensamiento constante el querer dejar de drogarme, el querer estar sano dentro de mis posibilidades, el volver... pero he cambiado tanto, que quien fui ya no podrá volver. Me gusta pensar que ahora soy mucho más humano y empático, que soy un simple hombre buscando tranquilidad, tranquilidad que no me quiero dar al mismo tiempo porque amo el caos. Es cuando miro a las personas que alguna vez significaron algo para mi que me reprocho ser tan irresponsable. Diego ya lleva años con su negocio, tiene un departamento y se va de vacaciones a Europa. Mi hermana esta casada, tiene un bebé, un departamento, camioneta, viaja muchisimo. Rudy, Jorge, Martin, Sofia, siento que todos tienen una vida y yo decidí no decidir.
Muchas veces me encontrado enojado conmigo mismo por estar en la pendeja. Lo único que hago es fumar y ver porno, después viene el bajón y me siento de la verga y por fin logro dormir y otra vez. No se a donde voy, pero quiero ver otra cosa aparte de esto. ¿Hay más vida por vivir? Justo hoy pensé en que hace años que no deseo verdaderamente algo, estoy muerto.







